
En el sector de la hostelería, la higiene de manos no solo es una cuestión de salud, sino también de confianza. Cocinas, barras, bufés, zonas comunes o espacios de atención al cliente son puntos de contacto constantes donde una correcta higiene puede marcar la diferencia tanto en la seguridad alimentaria como en la percepción del servicio.
Con motivo del Día Mundial de la Higiene de Manos el 5 de mayo, Tork, la marca de higiene profesional de Essity, recuerda la importancia de mantener una higiene de manos eficaz y constante como una de las medidas más sencillas y efectivas para proteger la salud de empleados y clientes.
Según la Organización Mundial de la Salud, mejorar las prácticas de higiene de manos puede reducir hasta en un 50 % la transmisión de patógenos. En restaurantes, hoteles, cafeterías o servicios de catering, este gesto cotidiano se convierte en un elemento estratégico que impacta directamente en la seguridad, la reputación del negocio y la experiencia del consumidor.
Lavarse correctamente las manos no solo ayuda a prevenir enfermedades y reducir la propagación de gérmenes, sino que también transmite una imagen de profesionalidad, cuidado y confianza. Para el cliente, percibir que un establecimiento mantiene altos estándares de higiene influye directamente en su satisfacción y en su intención de volver.
Según explica Aitor Perfecto, director del área de higiene profesional de Essity, “una adecuada higiene de manos es un gesto sencillo, pero esencial para proteger la salud de las personas y garantizar entornos más seguros. En hostelería, además, influye directamente en la confianza del cliente y en la percepción de calidad del servicio”.
Desde hace años, Tork trabaja para concienciar sobre la importancia del lavado de manos como parte fundamental de cualquier protocolo de higiene profesional. “No hablamos solo de prevención sanitaria, sino también de bienestar, reputación y experiencia de cliente. Una correcta higiene de manos protege, genera tranquilidad y refuerza la confianza en el establecimiento”, añade.
Lavarse las manos con jabón durante 30 segundos y secarlas correctamente con toallas de papel permite eliminar hasta el 90 % de la flora transitoria, como bacterias y virus. En restauración y manipulación de alimentos, esta práctica resulta especialmente importante para minimizar riesgos y garantizar la seguridad alimentaria.
Tork ayuda a los profesionales de la hostelería a mejorar sus estándares de higiene con soluciones diseñadas para facilitar el cumplimiento diario de estos protocolos.
Su jabón líquido antimicrobiano está especialmente indicado para cocinas profesionales, ya que ayuda a eliminar la grasa alimentaria y está formulado para un uso frecuente sin dañar la piel.
Además, su espuma desinfectante para manos sin alcohol ofrece una alta eficacia frente a bacterias y virus, al tiempo que cuida la piel gracias a su fórmula hidratante, siendo especialmente útil en entornos de uso continuado.
Ambas soluciones incorporan ingredientes biodegradables y ácido láctico de origen vegetal, reforzando así el compromiso de Tork con una higiene más eficaz, responsable y sostenible.
Porque detrás de un gesto tan simple como lavarse las manos hay mucho más que limpieza: hay seguridad, confianza y una forma de cuidar tanto a quienes trabajan como a quienes disfrutan de la experiencia.
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