Reportajes

Tendencias: vestir la mesa

Star Class

La mesa es el escenario en el que la obra gastronómica se desarrolla y el lugar donde el comensal pasa más del 90% de su tiempo en el restaurante. Por tanto, su apariencia tiene un gran efecto en la expectativa del cliente y en el disfrute de su comida.

La disposición de una mesa puede ser la clave del éxito o del fracaso de un restaurante. Es una de las primeras cosas que el cliente ve al llegar y, por tanto, es imprescindible crear una primera impresión positiva, que permita disfrutar de la comida. En definitiva, se trata de vivir una experiencia. Para María José Esteve, directora de Comunicación y Marketing de Vayoil Textil, “la iluminación, los materiales, los textiles, el arte y la creatividad de cada rincón de un restaurante deben aportar experiencias que van más allá de la mesa. Con estas premisas, los restaurantes de referencia se acercan a las empresas proveedoras con espacios que generan emociones y armonizan con las creaciones de los chefs. Cada espacio debe contar una historia diferente, por lo que hay tanto estilos como restaurantes. La apuesta principal son proyectos personalizados e irrebatibles que trasladen el alma del establecimiento”. Enrique Romero, jefe de Ventas de Bassols 1978, también pronuncia la palabra
experiencia: “En un restaurante de buen nivel, el comensal busca vivir una experiencia especial a través de las sensaciones: el gusto, el olfato, pero también la vista y el acto. Por eso, en la mesa, además de una buena vajilla y cubertería, no puede faltar el tacto suave y agradable de un mantel y servilleta para completar y elevar la experiencia gastronómica”. Por su parte, Félix Martí, director general de Resuinsa, considera que “lo importante es cuidar lo que se denomina la mise en place, que no es otra cosa que la disposición con la que se coloca cada elemento de la sala, desde la cubertería hasta la mantelería y el mobiliario, para optimizar el tiempo y conseguir en el cliente un disfrute total que le impida olvidar la experiencia. A partir de ahí, el estilo de la mantelería debe estar hermanado con el mobiliario, desde el tipo de mesa hasta las sillas. Por ejemplo, en mesas orientales el minimalismo manda; en colecciones de línea americana, la madera busca su sitio. El formato de la mantelería va acorde con el tipo de establecimiento y su estilo”.

Puede descargarse el artículo completo aquí