Alimentación y bebidas

Las Cenizas 2015, nuevo vino de Viñedos Hermanos Hernáiz

Aunque muy conocidos por los vinos Finca La Emperatriz que elaboran en la histórica finca de Baños de Rioja, los hermanos Eduardo y Víctor Hernáiz son originarios de Cenicero, en plena Rioja Alta. La familia Hernáiz tiene cuatro pequeñas parcelas de viñedo en Cenicero, llamadas Puentarrón, Los Hundidos, Sanchisnal y Carril, un total de 10,25 hectáreas con cepas plantadas en los años 80. Hace ya tiempo que Eduardo y Víctor Hernáiz llevaban la idea de elaborar un vino con uvas de estas parcelas, un vino de Cenicero, su pueblo de origen.

Cenicero ha sido siempre un pueblo icónico por su viñedo; en viejos documentos mercantiles sus vinos aparecían siempre como los más caros juntos con otras localidades míticas, como San Vicente, Villalba o El Ciego. Sin embargo, en los años 70 la llegada de la cooperativa y de grandes bodegas indujo a la mayoría de los cosecheros a cerrar sus “cuevas”, y la calidad del vino se diluyó en vinos de mezcla.

Los hermanos Hernáiz han estado más de 10 años buscando ese carácter de “Vino de Cenicero”, realizando múltiples elaboraciones, cambiando las prácticas culturales en el viñedo, etc. Pero la falta de referencias dificultaba el trabajo. Finalmente, gracias a la colaboración desde 2014 con Ángel Ortega, enólogo con larga trayectoria y que recordaba perfectamente esos vinos, ha sido posible la elaboración de Las Cenizas.

Las Cenizas 2015 es la primera añada que saldrá al mercado, 6.643 botellas de tempranillo con un 2% de mazuelo, fermentado en depósito de inoxidable abierto y con 16 meses en barricas de primer y segundo uso.

El resultado es un vino donde predomina la fruta sobre la madera, con aromas de frutas negras maduras (ciruela, mora) y notas especiadas. En boca, su textura sedosa, el paladar voluptuoso y un tanino maduro le dan un perfil muy redondo.