
Hay colecciones que nacen de una idea y otras que emergen de un proceso vital. Lempicka, la primera colección de piezas cerámicas de Mar Gausachs, pertenece claramente a este segundo grupo. Lempicka no es solo un conjunto de objetos decorativos y funcionales, sino también un lenguaje propio, un manifiesto silencioso sobre el tiempo, la materia y la identidad.
Después de su presentación oficial en Maison&Objet Paris, la colección se ha presentado físicamente en Barcelona ayer 1 de julio en Luzio, la primera tienda seleccionada para vender las piezas de la colección. Esta presentación marca el inicio de una nueva fase para Lempicka, que estará disponible online a través de www.margausachs.com/shop y, en tienda física, únicamente en puntos seleccionados: por ahora Luzio en Barcelona y en Madrid, todavía por determinar.
La convocatoria en Luzio incorpora además una novedad especial: Mar Gausachs ha creado dos nuevas piezas de la colección con motivo de la presentación en este espacio, ampliando el catálogo de Lempicka con una versión de mayor tamaño del jarrón Hathor y una nueva edición de la lámpara Metameric, ambos en acabado arena claro.
Para esta presentación, Mar Gausachs ha reinterpretado dos de las piezas de mayor presencia de la colección: el jarrón Hathor y la lámpara Metameric. La decisión responde a una necesidad muy vinculada al estilo de interiorismo de Luzio: la búsqueda de objetos con volumen, presencia y capacidad para habitar espacios amplios sin perder sensibilidad ni equilibrio.
El jarrón Hathor se presenta en una versión de mayor tamaño que la incluida en la colección original, mientras que la lámpara Metameric mantiene sus proporciones originales, pero incorpora un nuevo acabado. Ambas piezas han sido realizadas en un color arena claro creado especialmente para Luzio.
Si el tono original de Lempicka estaba inspirado en el cemento de construcción, esta nueva declinación cromática mira hacia la arena de Egipto. Es un color diferente al de la colección inicial, pero plenamente alineado con su universo estético y simbólico: una paleta mineral y atemporal que conecta con la inspiración egipcia que atraviesa todo el proyecto.
“He querido rizar el rizo y escoger algo todavía más versátil, capaz de encajar a la perfección en cualquier ambiente”, explica Mar Gausachs. En el caso del nuevo jarrón Hathor, el mayor tamaño permite además crear composiciones de tres piezas junto al resto de la colección Lempicka, reforzando su dimensión escultórica y decorativa.
Todas las piezas están realizadas de forma artesanal en gres chamotado y esmaltadas. En el caso de los jarrones, este acabado permite utilizarlos con agua para flores.
Inspirada en la geometría rotunda y femenina de Tamara de Lempicka y en la concepción egipcia de la eternidad, donde el tiempo no avanza, permanece, la colección se presenta como una coreografía precisa de formas sólidas, orgánicas y monumentales conectadas entre sí. Objetos que no buscan llamar la atención, sino sostenerla.
Lempicka nace de un momento de introspección profundo. Tras años trabajando como estilista y seleccionando piezas para otros, Mar Gausachs sintió la necesidad de salir del mainstream y crear algo con ADN propio. “No quería crear algo inédito, quería crear algo que me definiera desde mi yo más profundo”, explica. La colección es, en ese sentido, una traducción material de su esencia: asentada, camaleónica e intuitiva.
El punto de inflexión llegó con un viaje en solitario a Egipto. Un viaje espiritual que abrió un proceso lento y nada fácil de búsqueda de formas, texturas y significados. “Egipto me enseñó que la transformación necesita tiempo”, confiesa la diseñadora. Una lección que se filtró directamente en el ritmo del proyecto y en su resultado final.
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