Alimentación y bebidas

La Moritz negra se queda

Tras el éxito alcanzado en la celebración del 160º aniversario de la marca, cuando la Moritz Negra volvió durante un día, y de recuperarla después para la Fábrica Moritz Barcelona durante seis meses como parte del proyecto Moritz Beer Lab, la especialidad revelación de 2016 pasa a formar parte de las modalidades de cerveza fresca que se podrán consumir en la Fábrica Moritz de manera continuada.

Esta cerveza histórica, joya de Cervezas Moritz, continúa teniendo un gran aceptación entre los amantes de la cervezaz lo que ha quedado sobradamente probado con la acogida que tuvo el día del 160º aniversario y con las peticiones posteriores en las redes sociales, que llevó a su vuelta dentro del proyecto Moritz Beer Lab.

Ahora, la marca ha decidido reincorporar esta especialidad en la carta fija de cervezas frescas dentro de la Fábrica Moritz, y que deje de ser una relíquia del pasado para ser parte del presente y del futuro con una nueva vida. La nostalgia ha sido el motor inicial de este éxito, transformandose en una demanda continuada que ha hecho que Cervezas Moritz quiera mantener esta emblemática cerveza, todo un icono de modernidad. También se podrá comprar para llevar en la Moritz Store, en su exclusiva botella de medio litro que recuerda el estilo de la antigua botella de los años 60.

Cerveza Porter con un 5% de alcohol, de color negro intenso y sin filtrar con ligeros toques de fruta amarilla madura. Su color negro intenso se debe a las maltas y la cebada torrefactas. Con una espuma densa, fina y adherente, permite gozar del aroma tostado que traslada al mundo del café y del cacao con matices de regaliz y ligeras notas ahumadas. Esta cerveza bebe de la tradición, cuando los antiguos cerveceros a base de práctica aprendieron a mezclar las maltas torrefactas, impregnadas de color y aromas, con maltas que aportaban cuerpo y sabor a la cerveza.