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La hostelería facturó 123.000 millones de euros y representó un 6,2% del PIB nacional en 2018

El conjunto de la hostelería española volvió a superar el año pasado los 300.000 establecimientos (314.311 registrados), los cuales emplearon a 1,7 millones de trabajadores. Este sector cerró el año con una facturación de 123.612 millones de euros, lo que representa un 6,2% del PIB nacional. Son algunas de las cifras que se recogen en el Anuario de la Hostelería de España 2019, presentado por Hostelería de España en la sede de madrileña de Mahou-San Miguel con datos estadísticos del sector referentes a 2018, incluyendo sus dos ramas de actividad: restauración y alojamiento.

Entre las conclusiones de este informe destaca que la hostelería es una de las ramas productivas de la estructura de la economía española con un importante peso en el PIB, el cual ha conseguido conservar a lo largo de los años. Según las revisiones de la contabilidad nacional del INE, la aportación de la hostelería a la economía española en 2018 se sitúa en el 6,2%, del cual un 4,7% procede de los servicios de restauración y un 1,5% del alojamiento. A pesar del crecimiento en la facturación, esto supone una bajada en peso porcentual con respecto al 7,2% que aportaba al PIB en 2017, debido al reajuste de las diferentes actividades y al mayor control de la economía sumergida.

El sector hostelero ha experimentado un crecimiento más moderado que el del año anterior, continuando con la tendencia de 2017, aunque la evolución se ha mantenido en positivo. Así, el conjunto de la hostelería facturó 123.612 millones de euros, un 2,4% más que el curso precedente.

Por su parte, el empleo ha vuelto a batir récord, alcanzando los 1,7 millones de trabajadores contratados en hostelería, esto es 71.000 más que en 2017. El máximo de empleo se alcanzó en los meses de mayor afluencia turística (julio y agosto), superando por primera vez la cifra de 1,8 millones de trabajadores.

“Las cifras demuestran la importancia que tiene el conjunto de establecimientos de restauración y alojamiento que conforman el sector de la hostelería para el turismo y la economía de nuestro país, por su importante contribución al PIB nacional, el elevado número de puestos de trabajo que crea y por el papel clave que protagoniza en el desarrollo turístico”, ha señalado José Luis Yzuel, presidente de Hostelería de España. Y es que “a pesar de los diferentes ciclos económicos que hemos atravesado y la pujanza de las nuevas actividades económicas, ha demostrado que sigue manteniendo su aportación a la riqueza nacional”, ha concluido Yzuel.

Peio Arbeloa, director general de la Unidad de Negocio de España de Mahou-San Miguel, ha destacado que “en Mahou San Miguel tenemos en nuestros clientes de Hostelería un aliado clave, ya que consideramos al hostelero como nuestro socio y estamos firmemente comprometidos con su desarrollo, un compromiso con vocación de futuro. En ese sentido, en 2018 destinamos un total de 73,3 millones de euros a acciones e iniciativas que contribuyan a impulsar el sector, un 6% más que el año anterior”.

Los bares siguen siendo los más numerosos del sector, aunque continúan en ligero descenso

De los más de 300.000 establecimientos que registró la hostelería española en 2018, cerca de 35.000 corresponden al alojamiento, mientras que los establecimientos de restauración son los que más representación tienen, con cerca del 90% del total, o lo que es lo mismo, 280.000 locales.

Esta última cifra supone 1.857 establecimientos más que en 2017 (un incremento del 0,7%). Este crecimiento es algo más suave del que tuvo lugar en 2017, lo que se debe a la evolución positiva de los restaurantes y los establecimientos de colectividades y catering, mientras que los bares, que son los más numerosos, volvieron a reducir su censo. En total, la producción del subsector de restauración aumentó un 2,4%, con cerca de 94 mil millones de euros.

Por su parte, los bares son los más numerosos dentro del grupo de restauración, aunque llevan varios años en descenso. Así, en 2018 han mantenido prácticamente el ritmo de caída del año anterior, que en los últimos años se ha suavizado y no llega al 1%, sumando en ese año 183.306 establecimientos (1.124 menos que el año anterior). No obstante, los bares suponen algo más del 58% de los establecimientos del conjunto del sector hostelero y, como en años anteriores, a pesar de descender en número, su producción aumentó de forma moderada (un 0,2%) hasta los 36.289 millones de euros.

Los restaurantes se sitúan por detrás en volumen, con cerca de 79.000 establecimientos, un crecimiento de un 3,1% respecto a 2017 (prácticamente la misma evolución que en ese año) y con un peso de estos locales en el conjunto de la hostelería de más de un 25%. Este subsector supone el mayor porcentaje de la producción, con algo más de 47.000 millones de euros, un 3,9% más que el año anterior.

El grupo de colectividades y catering aumentó al mismo ritmo que los restaurantes, un 3,1%, y ya supone algo más de 17.000 locales. La producción de esta rama de actividad aumentó un 3,8% respecto a un año atrás, hasta un total de 10.326 millones de euros.

Récord de generación de empleo

La media de empleo alcanzado en hostelería respecto al conjunto de la población ocupada española llega al 8,8% en 2018. La hostelería se mantiene así en tercera posición en empleo, sólo por detrás del conjunto de la industria (12,8%) y el comercio (15,6%).

En concreto, el conjunto del sector de la hostelería ha superado 1,7 millones de trabajadores ocupados en 2018 de los 19,3 millones de toda la economía del país. Esto supone 71.000 trabajadores más que en 2017, de los cerca de 503.000 generados por el conjunto de la economía nacional, según los datos de ocupación de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE. Esta ocupación representa una variación anual del 4,3%, por encima del aumento de la media nacional (2,7%), que supone el doble de crecimiento del año anterior. Cabe destacar también que en los meses de verano (julio y agosto) se superó por primera vez la cifra de 1,8 millones de trabajadores.

Por ramas, en las actividades de restauración se superaron 1,3 millones de trabajadores ocupados y en las actividades de alojamiento, los 400.000 ocupados. El empleo aumentó en las dos ramas y, como ocurría el año anterior, el crecimiento fue mayor en el subsector de restauración, donde subió un 5,2%, tres puntos por encima del aumento de 2017 (cerca de 64.000 trabajadores más). En el alojamiento fue similar al del año anterior, de un 1,7% (alrededor de 7.000 más).

Después de dos años consecutivos de descensos, los autónomos volvieron a evolucionar de forma positiva con un aumento respecto al año anterior de un 6,4% (333.550 trabajadores), siendo un 19,5% del total del empleo del sector, porcentaje que se eleva hasta cerca de un 24% en el subsector de restauración.

Del total del empleo, un 24,8% es a tiempo parcial –alrededor de 400.000 trabajadores–, porcentaje que supone un punto menos que el año anterior. En este sentido, Emilio Gallego, secretario general de Hostelería de España, destaca que, “pese a que el sector de la hostelería en ocasiones se vincula de manera negativa a la generación de empleo temporal, debemos tener en cuenta que las empresas hosteleras juegan un papel importante en la contratación de personas con mayores dificultades de inserción laboral, como son los demandantes de un primer empleo, personas que buscan un trabajo para compatibilizar con otras actividades (estudios, cuidado de familiares, etc.) o una remuneración extra para ampliar sus ingresos”.

Continúa la moderación en 2019

Los principales indicadores económicos de evolución en 2019 muestran que se sigue manteniendo la tendencia de crecimiento estable de los dos años anteriores. Así, entre enero y septiembre la facturación de las actividades de hostelería supone un aumento de un 3,9% respecto al mismo periodo de 2018. Este crecimiento se sitúa dos puntos por encima de la evolución que tenía lugar en los mismos meses del año anterior, con un impulso en las dos ramas de actividad hostelera. En restauración el incremento es de un 3,8%, seis décimas más que la tasa interanual del año anterior. En el alojamiento el impulso es más acusado, con un incremento de un 4,1%, que supone una recuperación frente a la caída del 0,6% que tenía lugar en el mismo período en 2018.

A pesar de que el sector ha evolucionado por encima del año anterior en lo que llevamos de año hasta septiembre, las previsiones de cierre se sitúan en torno a un 3%, algo por debajo del crecimiento experimentado en 208.

Por su parte, el empleo evoluciona hasta octubre también a un ritmo por encima que el año anterior, con un aumento del 3,1% respecto a los mismos meses de 2018, superándose 1,8 millones de trabajadores en los meses de julio y agosto. La evolución en cambio es diferente en las dos ramas de actividad. De este modo, en restauración han subido un 3,1%, tres décimas por encima de la evolución del año anterior, mientras que en el alojamiento el crecimiento es más moderado, siendo de un 2,9%, frente al 3,6% de un año atrás.

Respecto a los precios, las dos ramas de hostelería sitúan su evolución por encima del IPC general desde noviembre de 2018, aunque la subida es moderada en el caso de las actividades de restauración, que se sitúa en el 1,9%. En el alojamiento, más dependiente del turismo, los precios experimentan mayores oscilaciones.

Previsiones 2020

Además de ofrecer datos de 2018 y lo que llevamos de 2019, Hostelería de España ha ofrecido algunas previsiones para 2020. Así, se prevé que continúe la tendencia de moderación en el crecimiento de años anteriores, con un crecimiento de en torno a un 2,5%, aunque la evolución futura de la restauración dependerá, por un lado, de la marcha de la situación política y económica –con gran impacto en el comportamiento de los consumidores nacionales– y, por otro, del brexit y la mejoría en la marcha de los países competidores en turismo.

En cuanto a tendencias, desde la organización señalan que el auge de las tecnologías está cambiando el contacto con el cliente, puesto que permite recibir opiniones, gestionar el negocio y promover nuevas iniciativas.

Por otro lado, crece la demanda de comida para llevar y cada vez son más los empresarios que apuestan por el servicio de delivery. Además, se aprecia la mayor demanda de comida saludable, estando presente esta inquietud en clientes de todas las edades, así como una mayor preocupación por la sostenibilidad.

La autenticidad y transparencia de cara al consumidor cada vez está mejor valorada por los clientes y la búsqueda de experiencias únicas y diferenciadoras cada vez tiene más peso entre los españoles.