
Khama Hotel considera que la aprobación en el Parlamento de Canarias de la modificación de la Ley de Ordenación del Turismo marca un punto de inflexión para el alojamiento turístico: la cama elevable deja de ser una solución opcional para convertirse en una herramienta estratégica para la salud laboral, la eficiencia operativa y la calidad del servicio en el hotel.
El nuevo marco aprobado establece una implantación progresiva hasta 2033, con distintos porcentajes según la tipología del establecimiento, prevé ayudas públicas para facilitar la transición y contempla excepciones concretas para determinados inmuebles protegidos o de pequeña dimensión. Para Khama Hotel, esta evolución normativa confirma una necesidad que el sector venía detectando desde hace años en la operativa diaria del housekeeping.
En este contexto, Khama Hotel llega a este momento con experiencia previa en el sector. La compañía afirma haber instalado ya más de 4.000 elevadores para facilitar la labor del housekeeping en hoteles y recibió en 2024 el reconocimiento de los I Premios de Hostelería Canaria Santa Marta por su colaboración en la formación de gobernantas y camareras de piso, así como por su contribución a la mejora de la ergonomía y de las condiciones de trabajo en el hotel.
Las camas elevables de Khama Hotel están pensadas para permitir que el personal pueda hacer la cama de pie, reducir posturas forzadas, minimizar lesiones por sobrecarga y optimizar los tiempos de limpieza. Según explica la compañía en sus materiales técnicos, el sistema puede accionarse mediante pedal o mediante automatización, facilitando tanto la limpieza como el mantenimiento de la habitación sin renunciar al diseño ni al confort del huésped.
Según datos iniciales manejados por Khama Hotel, la implantación de este tipo de soluciones puede suponer un ahorro de hasta un 25 % en el tiempo dedicado a hacer la cama, además de reducir el esfuerzo físico asociado a movimientos repetitivos y manipulación de peso. La compañía señala también que los hoteles que ya han incorporado esta solución destacan la mejora en la percepción del puesto de trabajo, el bienestar del equipo y el retorno operativo de la inversión.
Khama Hotel insiste, además, en que el reto del mercado canario ya no es solo instalar camas elevables, sino hacerlo bien. Parte del debate profesional abierto en los últimos días ha advertido sobre el riesgo de convertir una buena medida en una mala experiencia cuando se implantan sistemas lentos, mal calibrados o elegidos únicamente por precio. Por ello, la compañía defiende una implantación acompañada de asesoramiento técnico, formación y una correcta adaptación entre cama, colchón y uso real de laoperativa hotelera.
Fuentes de Khama Hotel señalan que “la cama elevable no debería entenderse como un gasto para cumplir expediente, sino como una decisión que protege a las personas, mejora la operativa diaria y eleva la calidad del hotel desde dentro”.
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