Limpieza

Fragancias corporativas para hoteles con Cleanity Essence

Cleanity, empresa especializada en higiene industrial y soluciones a medida para la industria alimentaria y el sector hotelero, ha dado un paso más allá en su apuesta por la innovación continua, y se ha abierto camino en el ámbito del branding olfativo con la creación de su gama de fragancias corporativas a la que ha bautizado como Cleanity Essence.

El objetivo de esta apuesta es crear soluciones olfativas que van más allá de un simple ambientador, dotándoles de personalidad, transmitiendo la identidad de una marca y amplificando los valores de la misma.

“Diseñamos un logotipo olfativo que generen vínculos emocionales entre una marca y sus clientes ofreciendo una atmósfera y experiencia sensorial única”, explica Mariam Burdeos, directora de Cleanity.

Cleanity apuesta por una tecnología de neutralización de malos olores que ayuda a mejorar la percepción del cliente al eliminar aquellos malos olores más comunes. Para ello, el departamento de I+D+i ha creado una serie de moléculas que se unen a aquellas responsables de esos malos olores y los neutralizan químicamente, impidiendo que el usuario final los perciba.

El servicio que ofrece Cleanity en cuanto a fórmulas olfativas se compone de tres fases.

La primera de ellas es la definición briefing creativo. En primer lugar, se define un briefing creativo en el que se plasma la identidad corporativa y los valores de la marca, lo cual dará lugar a un odotipo que el cliente asociará a la marca. En el mismo se proyecta la atmósfera y los vínculos emocionales que se quieren crear con el cliente. Además, se describen, si existen, los malos olores que se buscan eliminar. Como, por ejemplo, tabaco, sudor corporal, etc. Especificación de los espacios que se ambientarán.

En segundo lugar se encuentra el desarrollo de propuestas. Con estos datos se elaboran varias propuestas, que reúnan los requisitos aportados en el briefing. En estas propuestas se construye una pirámide olfativa, en la que se identifican tres fases diferenciadas. Comienza con notas de salida, que son las que percibimos en los primeros minutos; el corazón de la fragancia, que representan las notas que marcan la familia olfativa del perfume, y finalmente el fondo, que serían las que perdurarían en el tiempo.

Por último, se realizan las pruebas técnicas y la validación final. Así, las propuestas seleccionadas se prueban en un escenario real, ya que la percepción de un perfume puede cambiar dependiendo de las condiciones como corrientes de aire, interacción con otros aromas, etc.

“Son ya varios sectores con los que trabajamos este innovador servicio, pero sobre todo destacamos horeca, transporte y grandes superficies. Gracias a nuestro know how la fragancia que se diseña puede extenderse a otros productos como champú, acondicionador, jabón de manos y crema corporal, mejorando así la experiencia del cliente”, explica Mariam Burdeos.