Reportajes

Equipos de frío

Refrigeración sostenible

La proyección del sistema de frío acostumbra a ir en función de la carga de alimentos que se van a cocinar, el tipo de restaurante, la distribución de los elementos de cocción y hornos, de si los equipos van ser en grupo incorporado o a distancia, o se centralizan con motocondensadoras para impedir la acumulación de calor en el interior de la cocina, con resultados más eficientes.

En la cocina de un restaurante es imprescindible analizar las necesidades reales de los equipos de frío que deben instalarse. Su ubicación y la forma en la que se trabaja también condicionan la instalación frigorífica. Si el negocio está emplazado en una ciudad o provincia con abastecimiento rápido, el tamaño de sus cámaras deberá ser menor que si lo está en un lugar con menor frecuencia de suministro y, consecuentemente, con una necesidad de espacio frigorífico mayor. También depende del tamaño del local y de los comensales que caben en él, así como del número de servicios: a mayor tamaño, más equipos y/o más grandes se requieren. Por otro lado, el tipo de producto que se va a elaborar también determina el número y clase de maquinaria. Asimismo, la mayor o menor utilización de producto congelado o fresco condiciona el tipo de cámaras. Por último, si la instalación se centra en banquetes y a la realización de trabajos en una línea de frío, el estudio del proyecto debe ser aún más exigente.

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