Alimentación y bebidas

Andrés Brugal, lo más exclusivo de Ron Brugal

Un líquido embotellado en 460 botellas únicas alrededor del mundo, 25 de las cuales podrán adquirirse en España desde este mes de marzo en exclusividad a través de Bodeboca.

El tiempo es el lujo más preciado en un presente caótico. Las horas, los días, los años dedicados a crear algo con intención; los momentos que nos son otorgados para disfrutar de esas creaciones. Por eso el tiempo es el ingrediente base del líquido más exclusivo de Ron Brugal hasta la fecha: Andrés Brugal. Una edición limitada que llega a España en tan solo 25 unidades, de las 460 que hay en todo el mundo, y cuyo valor asciende a 2.500 euros. Botellas joya que podrán adquirirse, de manera exclusiva, a través de Bodeboca desde este mes de marzo.

Andrés Brugal es una referencia única por su modo de elaboración y su herencia. Creado por Jassil Villanueva, maestra ronera de quinta generación, este ron ultrapremium rinde homenaje al espíritu aventurero de su tatarabuelo y fundador de la casa, Andrés Brugal, y a la tradición de la marca, que se remonta a más de 130 años cultivando el arte del envejecimiento del ron. Más de un siglo construyendo un know how que ahora se destila en este líquido, combinando tradición y vanguardia.

Lo que hace tan especial a Andrés Brugal, en términos organolépticos, es que mezcla, por primera vez en la historia de la marca, una barrica de Bourbon de primer llenado y una barrica de Jerez Oloroso con dos reservas familiares de doble envejecimiento. El resultado: un tono ámbar cálido y profundo, además de un aroma que combina notas de granos de cacao y café tostado, suavemente mezcladas con la dulce fragancia del dulce de leche casero y la suavidad mantecosa del pastel de ron dominicano. En el paladar, roble, vainilla y dulce flan de caramelo bailan en armonía y se complementan con bayas maduras y notas sutiles de granos de pimienta negra y clavo. El final seco, sedoso y duradero, es intensamente rico en especias cálidas y amaderadas. Un deleite para los sentidos inspirado en los sabores compartidos en las celebraciones familiares de Brugal.

«Con Andrés Brugal hemos conseguido hacer algo único para la marca. Los sabores de la quintaesencia dominicana se combinan para crear un líquido extraordinario de carácter asombroso que sobrepasa los límites del descubrimiento. Con un toque de dulzor en nariz y una sensación en boca redonda y duradera, este ron es una verdadera celebración de los sabores distintivos de Puerto Plata”, señala Ignacio Vazquez, brand ambassador de Ron Brugal.

Un líquido que cuenta la historia de Ron Brugal

Las propiedades de esta exclusiva referencia son el resultado de los más de 130 años de historia de una familia de maestros roneros. Su creación es el homenaje personal de Jassil Villanueva a todo lo aprendido de las generaciones que le precedieron.

Una historia que comenzó con un viaje, el de su tatarabuelo, Andrés Brugal, que se instaló en la República Dominicana tras viajar desde España y Cuba, y fundó Brugal en 1888 con sus hijos. Primero cultivaron caña de azúcar y luego empezaron a destilar ron, aprovechando el calor del sol tropical para envejecer en barrica e impregnarlo de complejidad y sabor. Don Andrés zarpó de nuevo para compartir con el mundo lo mejor del ron dominicano, y desde entonces cada generación sucesiva de Maestros ha seguido sus pasos en un camino eterno hacia la excelencia.

Una joya dentro de una obra de artesanía: el maletín de Andrés Brugal

El packaging de esta nueva referencia simula un maletín de viaje, haciendo un guiño a ese primer viaje de su fundador y a todos los que siguieron. La superficie exterior, de madera de roble americano, está grabada con un icónico patrón de diamantes que rodea muchas de las botellas de Brugal, un símbolo de la necesidad de proteger la preciada carga.

Al abrirlo, la ebanistería se despliega con suavidad y los segmentos gemelos se pliegan para revelar el decantador de cristal soplado a mano que contiene el líquido. Las superficies espejadas circundantes crean un halo de luz que lo ilumina y potencia la tonalidad ambarina. Estas superficies están sutilmente grabadas con un mapa del mundo, símbolo del comercio mundial en la época del viaje de Don Andrés desde España en 1888.

Andrés Brugal es, en definitiva, un líquido creado a base de tiempo ­y pensado para degustar con tiempo, para paladear el momento, para compartirlo con los nuestros, conectar a través de sus sabores y su historia, y construir momentos de calidad. El resultado de un legado que continúa 134 años después con una búsqueda incesante de la perfección.

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