
Aunque en la producción industrial cada detalle y cada proceso están calculados para aprovechar al máximo todas las materias primas, lo cierto es que siempre hay sobrantes. Y la mayoría de las veces, se eliminan sin pensar en cómo darles otro uso. Actiu, empresa industrial española especializada en el diseño y la fabricación de soluciones para espacios colectivos, le dio una vuelta a este tema hace tiempo.
Second Act forma parte de una visión más amplia de Actiu sobre el papel que debe asumir la industria ante los retos ambientales y sociales. Como compañía B Corp, Actiu integra la medición y mejora de su impacto en su modelo de negocio, desde el diseño y la selección de materiales hasta los procesos productivos y el final de vida de los productos.
“Lo interesante de Second Act ha sido trabajar con una materia prima que ya tenía una historia. No partíamos de un material elegido específicamente para diseñar una colección, sino de tejidos existentes, con sus colores, texturas y condicionantes. El reto creativo estaba precisamente ahí: entender esas limitaciones como parte del proceso de diseño y convertirlas en una oportunidad para crear algo nuevo, útil y con una identidad propia”, explica Verónica Fuerte, fundadora y directora creativa de Hey Studio.
Así nació Second Act, una iniciativa interna por la que cada año aprovechan las telas sobrantes de la elaboración de sus valoradas sillas de oficina para crear toda clase de objetos de diseño, desde fundas de ordenador a mochilas y tote bags. Pero Actiu quiere ir más lejos, y por eso presenta una nueva colección que supone un capítulo aparte. Para maximizar su impacto, cada año se unirán a un estudio o diseñador distinto. En su debut, han elegido a Hey Studio, un estudio creativo de Barcelona, que se ha encargado de crear preciosos neceseres inspirados en diferentes estados de ánimo. ¿El resultado? Piezas de tendencia, tan prácticas como estéticas, a todo color y que además cuidan el medio ambiente.
El aprovechamiento de los excedentes no es únicamente conceptual. Como referencia del alcance global de Second Act, el proyecto ha permitido trabajar con cifras equivalentes a 3.500 piezas, 700 m² de tejido y 227,5 kg de material reutilizado, además de un ahorro estimado de 5,6 toneladas de CO₂. Todo ello refuerza el objetivo de reducir residuos, optimizar materias primas y disminuir el impacto ambiental.
Hey Studio ha apostado por llevar los colores de los diferentes retales de telas sobrantes de Actiu hasta diferentes estados de ánimo y momentos personales. De esta manera, hay un total de once modelos, de diferentes colores y materiales, con una gran capacidad y tan bonitos como prácticos.
Así, Afterwork Club, en un bonito rosa empolvado, es el reflejo de lo importante que es desconectar. Es sofisticado y urbano, ideal para ese momento en el que la jornada se transforma en plan. Poolside Club nos lleva a los momentos de bienestar y descanso.
En azul niebla, es fresco, luminoso y relajado. Ideal para llevar a la piscina o a cualquier lugar feliz. Desk Disco Club, con un favorecedor rosa fucsia, es una oda a la celebración, a la fiesta, a los momentos de música y baile. Sobremesa Club es el neceser más mediterráneo, cercano y espontáneo. De intenso color burdeos, esta pieza habla de encuentros largos, juegos, aperitivos y en los que la mejor idea es quedarse un rato más.
Por su parte, Power Nap Club es el neceser que mejor conecta con la idea de descanso, tan importante. Un Do not disturb gracias, en gran medida, a su color gris piedra, con cremallera azul, que evoca relax y calma. The Secret Drawer es la pieza más íntima y cinematográfica, inspirada en el género noir, con un azul índigo muy profundo. Encantará, con seguridad, a los adictos a los podcasts de true crime. Para aquellos que se cuidan y abrazan un modo de vida saludable y consciente, Wellness Club es perfecto. En un evocador verde manzana, es natural, fresco y luminoso.
Play Break Club es el accesorio ideal para los más jugones y deportistas. Con una estética viva por su color verde caqui suave, es un acierto. Conscious Living Club conecta con los momentos más optimistas. Confeccionado en un verde helecho, transmite naturalidad y conexión con la naturaleza. Everyday Icons Club, en suave rosa, es el bolsito más contemporáneo, cuidado y creativo. Y por último, Just in Case Club, el neceser donde caben todos los ‘por si acaso’, como hecho a medida para esas personas que siempre llevan eso que hace falta en un momento dado. En tela azul noche, resiste lo que le echen.
Como explica Soledat Berbegal, responsable de Reputación de Actiu, “cada neceser de Second Act cuenta una historia de transformación. Detrás de cada pieza hay tejido recuperado, una sinergia con una empresa que nos es muy afín y una manera distinta de entender el diseño: menos residuos, más creatividad y más compromiso con lo que nos rodea. Nos gusta pensar que esta colección convierte lo que antes podía quedar fuera del circuito en un objeto cotidiano, útil y con propósito”.
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