
En un mundo cada vez más concienciado con el medio ambiente, los hoteles están adaptando su oferta para reflejar su compromiso con la sostenibilidad. La instalación de estaciones de carga para vehículos eléctricos se ha consolidado como un elemento clave en esta evolución, marcando un punto de inflexión en su oferta de servicios. Además, en los hoteles es obligatorio instalar al menos un punto de recarga por cada 40 plazas de aparcamiento en parkings de más de 20 plazas. Esta medida afecta de lleno a hoteles, complejos turísticos y alojamientos con aparcamiento propio, y se aplica tanto en interiores como exteriores, siempre que formen parte de la actividad del establecimiento. La normativa no distingue entre clientes y empleados, por lo que el sistema debe estar operativo y accesible conforme a los criterios establecidos.
Para las cadenas hoteleras, los postes de recarga para vehículos eléctricos son un atractivo perfecto para todos aquellos que pueden aprovechar la estancia en el hotel, y en especial las noches, para recargar sus coches, normalmente con un coste muy reducido e, incluso, gratuito. En algunos de estos hoteles se pueden usar los cargadores también cuando solo se usan algunos de los servicios como, por ejemplo, el restaurante, sin necesidad de pernoctar.
Por otro lado, un hotel con instalaciones de recarga de vehículos eléctricos no sólo aumenta su atractivo, sino que también se percibe como más innovador y moderno, lo que puede ser un factor determinante para algunos huéspedes a la hora de elegir alojamiento. En particular, los viajeros que emplean vehículos eléctricos suelen buscar activamente instalaciones que ofrezcan este servicio por la comodidad de poder recargar durante su estancia. De esta manera, el establecimiento aumentará su visibilidad, debido tanto al boca a boca tradicional entre clientes como a las plataformas de reservas on line como Booking.com o Expedia e, incluso, en portales de reseñas tipo Google Maps o guías especializadas.
La instalación de puntos de recarga en hoteles puede conllevar varios desafíos, ya sean logísticos, técnicos o económicos. Es determinante evaluar la infraestructura eléctrica del hotel y su capacidad para hacer frente a la carga adicional de puntos de recarga. En algunos casos, es fundamental incrementar la potencia contratada o realizar mejoras en la instalación eléctrica existente. También es importante tener en cuenta la normativa local relativa a la potencia disponible. El cableado y la distribución de energía desde el armario de distribución hasta los puntos de recarga deben ser seguros y eficientes, por lo que deben realizarse modificaciones para garantizar la protección del recorrido. Esto incluye la selección de materiales adecuados y la intervención de personal cualificado.
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