
El estudio de interiorismo Cuarto Interior firma el diseño del restaurante Calvero ubicado en el emblemático Gran Madrid | Casino Colón. Desde su concepción, el proyecto ha buscado crear una identidad espacial única, integrando creatividad, funcionalidad y propuesta decorativa en un entorno que refleja la personalidad del restaurante.
Desde el inicio, el proyecto se concibe como una experiencia integral en la que el interiorismo acompaña y potencia la propuesta gastronómica. En este sentido, José Manuel Fernández, uno de los fundadores del estudio, explica que el objetivo principal fue «crear un espacio que acompañara la experiencia gastronómica desde la calma y la sofisticación, evitando cualquier tipo de estridencia». Tal y como confiesa, el diseño parte de la idea de un restaurante que invite a quedarse, a conversar y a disfrutar del tiempo, «casi como un refugio contemporáneo», donde la inspiración nace de la naturaleza y de ritmos orgánicos que se traducen en líneas suaves, geometrías envolventes y una atmósfera cálida y emocional.
El diseño dialoga con la arquitectura histórica de Gran Madrid | Casino Colón, integrando su carácter clásico con un lenguaje contemporáneo, elegante y atemporal. La selección de materiales nobles, las piezas diseñadas a medida y el cuidado por el detalle generan un ambiente sofisticado, equilibrado y envolvente. En palabras de Fernández, “el proyecto se articula a través de materiales naturales y texturas cálidas, con la madera como elemento protagonista tanto en suelos como en revestimientos, aportando continuidad y confort visual”. Asimismo, afirma que los tonos verdes presentes en la tapicería “remiten a la vegetación y refuerzan esa sensación de oasis interior”, mientras que los textiles y elementos cerámicos aportan profundidad y tactilidad. Todo ello, subraya, “responde a una búsqueda de equilibrio, durabilidad y elegancia atemporal”.
La iluminación juega un papel fundamental en la definición del espacio, creando distintas atmósferas y reforzando la experiencia del comensal sin eclipsar el protagonismo de la cocina. En este aspecto, José Manuel Fernández afirma que “la iluminación se concibió como una capa más del proyecto, no solo desde un punto de vista funcional, sino también emocional”. Se optó por una luz cálida y envolvente, con luminarias circulares que generan una percepción suave y homogénea, evitando contrastes bruscos. La distribución del espacio, añade, “favorece la intimidad entre mesas sin perder sensación de amplitud, creando pequeñas escenas con su propio ritmo que dialogan entre sí de forma fluida”.
Entre los detalles más especiales del restaurante, Fernández destaca “el trabajo realizado en los revestimientos murales, donde las geometrías orgánicas y los patrones de inspiración artesanal aportan identidad y carácter al espacio”. También cobran protagonismo los rincones definidos por la vegetación y los sutiles cambios de nivel o de iluminación, pensados, como explica, “para que el comensal descubra el restaurante poco a poco y cada visita revele algo nuevo”. Son detalles concebidos para que el espacio se perciba vivo, acogedor y en constante transformación.
Con Calvero, Cuarto Interior reafirma su manera de entender el interiorismo como parte esencial del concepto de un restaurante, donde el diseño no actúa como un simple telón de fondo, sino como un elemento activo que define la identidad del proyecto desde el primer día.
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