
Hace 20 años, pedir a domicilio en España era elegir entre pizza o comida china. Ahora, basta un clic para recibir en casa cocina de medio mundo. Envapro, distribuidora de envases sostenibles para hostelería, cumple 20 años con un dato que retrata el giro del sector: en 2006, nueve de cada diez envases que vendía eran de plástico; hoy, nueve de cada diez son sostenibles.
Hace dos décadas, el delivery tenía un alcance muy limitado. Se llamaba por teléfono al restaurante chino o a la hamburguesería de la zona, con el folleto del buzón en la mano. Pedir a domicilio dependía de que el restaurante tuviera su propio repartidor. En zonas de Madrid como Gran Vía o Malasaña, los bocadillos de madrugada se vendían en mesas improvisadas. Los pedidos se entregaban en bolsa de plástico gratuita, envases de corcho y papel de aluminio.
Las apps de reparto lo cambiaron todo. Ampliaron el radio a toda la ciudad y hoy se puede pedir casi cualquier cocina del mundo: ramen japonés, ceviche peruano, poke hawaiano o tacos mexicanos. Cada plato requiere su envase: boles, recipientes herméticos para caldos o cajas que dejan respirar la fritura.
Las cifras de Envapro: 90 % de sus envases eran de plástico en 2006; 90 % son hoy sostenibles; + 30 % de demanda de envases personalizados (2024-2026), y casi el 50 % llevan ya la marca del cliente.
La pandemia de 2020 fue el gran punto de inflexión. Con los locales cerrados, el delivery y el take away fueron la única forma de mantener el negocio. A la vez se endurecieron las leyes contra el plástico: el cobro de las bolsas de plástico (2018), la Ley de residuos (2022), el impuesto al plástico no reutilizable (2023) y el Reglamento europeo de envases (2026).

Hoy el cliente recoge el café en vaso de cartón y se lleva las sobras del restaurante en un envase reciclable. En Envapro, la proporción se ha invertido: el 90 % de los envases que vende son sostenibles, de cartón o de materiales vegetales como la caña de azúcar, el bambú o el maíz.
“Hace 20 años, el hostelero solo nos pedía que la comida llegara caliente. Hoy quiere además que el envase sea sostenible, cumpla la ley y hable bien de su marca. El envase ha pasado de ser un simple recipiente a ser una herramienta de marca”, explica Antonio Otero, cofundador y CEO de Envapro.
El último gran cambio es la personalización. Con el delivery, el envase es lo primero que el cliente ve del restaurante. Entre 2024 y 2026, la demanda de envases con marca ha crecido un 30 % y hoy casi la mitad de los que vende Envapro están personalizados. La compañía personaliza casi todo tipo de envases (bolsas, vasos, servilletas, cajas de catering, papel antigrasa o tarrinas), en muchos casos desde solo 1.000 unidades.
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