Por Isabel Fernández

Los hoteles cuentan con un flujo heterogéneo de personas (huéspedes, visitantes, trabajadores, proveedores…) que hace que mantener sus instalaciones seguras sea todo un reto. Por ello, la seguridad en este tipo de establecimientos debe tener un enfoque integral para proteger clientes, personal y bienes, combinando medidas físicas (CCTV, cerraduras electrónicas, control de accesos…), tecnológicas (redes seguras, detección de cámaras ocultas) y humanas (personal capacitado, protocolos de emergencia) para prevenir delitos, incendios y otros riesgos, y asegurar la tranquilidad del huésped.
Así, Mikel Gorriti, director de Onity España, explica que «la inversión en sistemas de seguridad dentro de un establecimiento hotelero envía un mensaje contundente a los clientes sobre la prioridad que la dirección otorga a su protección y bienestar. Elementos como las cerraduras electrónicas y las cajas fuertes son imprescindibles en este ámbito, ya que reflejan un compromiso genuino hacia la seguridad de los clientes y sus pertenencias, un aspecto que ellos valoran y priorizan en su experiencia. Además, la implementación de estas medidas de seguridad no solo refuerza la confianza y fidelidad de los clientes, sino que también puede traer beneficios financieros para el hotel. Hoy en día, los viajeros prestan más atención a las características que ofrecen los hoteles, especialmente en lo que respecta a la disponibilidad de sistemas de seguridad avanzados. Contar con tecnologías que optimicen la experiencia del cliente, como sistemas de control de acceso y respuesta ante emergencias, se está convirtiendo en un factor determinante. Este enfoque ayuda a los hoteles a destacar en un mercado».
Además, Jorge Jiménez, director comercial corporativo de Perseo by BTV, sostiene que invertir en seguridad «se traduce directamente en confianza, eficiencia operativa y diferenciación competitiva. Hoy, la percepción de seguridad influye tanto en la satisfacción como en la valoración del huésped en plataformas de reserva. En la práctica, un sistema de seguridad sólido aporta protección real de huéspedes y activos (tecnologías como las cerraduras electrónicas con auditoría de eventos, circuito tropicalizado y pestillo antipánico garantizan control total y resistencia incluso en ambientes exigentes); menor carga operativa para el personal (las plataformas de gestión permiten monitorizar accesos en tiempo real, gestionar permisos y controlar el estado de las habitaciones desde cualquier dispositivo.); optimización energética y de procesos (accesorios como los economizadores reducen consumos verificando si la estancia sigue activa mediante RFID), y experiencia del huésped más fluida (el acceso mediante móvil, tarjeta o código mejora la autonomía y elimina fricciones). En resumen, la inversión en seguridad ya no es solo una cuestión de protección, sino un pilar estratégico para elevar la calidad del servicio y optimizar operaciones».
Los hoteles utilizan una variedad de medidas de seguridad electrónicos para proteger a sus huéspedes, empleados e instalaciones. Una de las más habituales son los sistemas de control de acceso que pueden registrar quién entra y sale de una habitación u otra instalación, lo que proporciona un nivel adicional de seguridad y permite un seguimiento preciso del movimiento de los huéspedes y el personal. El hotel debe proporcionar capacitación adecuada a su personal sobre el uso correcto del sistema de control de acceso, incluyendo cómo asignar y gestionar las llaves de las habitaciones, cómo responder a situaciones de emergencia y cómo mantener la seguridad de los datos del huésped. Antes de la instalación, es importante realizar una evaluación exhaustiva de todas las áreas que requerirán control de acceso, incluyendo habitaciones, áreas comunes, áreas de servicio y zonas restringidas para el personal. Hay que asegurarse de cubrir todas las entradas y salidas importantes, así como planificar la instalación de dispositivos de control de acceso de manera estratégica para garantizar una cobertura total y evitar puntos ciegos donde el acceso no esté supervisado.
Para una gestión eficiente de las llaves de las habitaciones y la información de los huéspedes, es esencial integrar el sistema de control de acceso con el sistema de gestión de propiedad (PMS) del hotel. Esta integración posibilita la asignación automática de habitaciones, seguimiento de los movimientos de los huéspedes y facilita la gestión de los registros de acceso.
Alberto Toro, director de la División de Seguridad de Arcon, aconseja “las cerraduras de proximidad con apertura mediante Bluetooth porque la tecnología RFID evita que las tarjetas se puedan clonar, así como desmagnetizar con el móvil”.
Por su parte, Jorge Jiménez, de Perseo by BTV, comenta que “depende del tipo de hotel, pero hoy las tendencias globales en control de acceso se centran en acceso móvil y credenciales digitales (el huésped ya espera abrir su habitación desde el teléfono. Este sistema reduce tarjetas perdidas, agiliza el check in y aumenta la autonomía); auditorías avanzada y analítica (los sistemas registran cientos de eventos, lo que permite detectar incidencias, mejorar la seguridad y optimizar procesos internos); integración total con PMS y sistemas de terceros (el acceso se coordina con housekeeping, mantenimiento, energía y $check in$ automáticos. La API abierta es ya un estándar); reducción de mantenimiento y mayor durabilidad (materiales como el acero inoxidable AISI 304 y circuitos tropicalizados prolongan la vida útil y permiten entornos húmedos o costeros), y sostenibilidad y eficiencia energética (los economizadores conectados con el sistema de accesos ajustan el uso eléctrico según la ocupación real)”.
Asimismo, Mikel Gorriti, de Onity, agrega que “los proveedores de sistemas de control de acceso en hoteles están enfocados en la innovación para optimizar la operación interna y la capacitación del personal, buscando además mejorar la experiencia del cliente a través de las tecnologías móviles y soluciones en la nube. La conectividad móvil se ha convertido en un estándar de la industria hotelera. Este sistema permite un check in y acceso más rápidos e intuitivos, lo que mejora la seguridad y la eficiencia operativa al gestionar el acceso a las instalaciones. Los hoteleros muestran un interés creciente en combinar estética y funcionalidad en los sistemas de cerraduras. Esto enriquece la imagen del establecimiento y permite una mejor integración con el diseño interior. La conectividad también se está convirtiendo en una tendencia relevante, ya que posibilita que las cerraduras se conecten a otros dispositivos del hotel para poder combinar diferentes funcionalidades, optimizar procesos y mejorar la experiencia del cliente. Por último, la sostenibilidad está adquiriendo cada vez más importancia, con hoteles que buscan soluciones de seguridad que minimicen su impacto ambiental”.
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