Andrea Zarraluqui y Ron Matusalem, tándem perfecto en estilo colonial chic

Ron Matusalem recibe el verano de una manera insuperable. Y es que nada es más inspirador que el lugar del que es originario:; Cuba. Un país donde parece que el tiempo no pasa y que fue ayer cuando estaban presentes las antiguas colonias españolas. Un lugar cargado de historia que envuelve a sus visitantes por su ritmo de vida desenfadado y su estilo único, que al igual que el del propio ron, deja huella en todos quienes lo conocen.

En esta ocasión, Ron Matusalem se pone en manos de Andrea Zarraluqui dejando claro, una vez más, que es un destilado de diseño. La artista, una de las más influyentes de nuestro país, es conocida por sus vajillas pintadas a mano que dota de un cromatismo y una precisión únicos. La porcelana es su lienzo. No obstante, se trata de una técnica mucho más compleja puesto que guarda ciertas similitudes con la acuarela; de claros a oscuros, respetando los blancos y evitando excesivas mezclas de color.

La Edición Limitada de Ron Matusalem by AZ refleja la esencia de este destilado súper premium que recuerda los años dorados cubanos. La pintora consigue plasmar a la perfección la flora y fauna de la isla a través de trazos ligeros y tonalidades tropicales. Las hojas de banano y las de palmera se enlazan entre sí en un juego rítmico que da paso a diminutas golondrinas; la especie más común de las calles de La Habana, conocida por su belleza y elegancia en el vuelo. El ave de alma libre por excelencia de carácter propio y espontaneo es la insignia indiscutible de este ron. Desde su creación en 1872, estos pájaros anidaban en los almacenes de Matusalem y entraban y salían con total libertad, por lo que los fundadores decidieron que merecían estar presentes en el logotipo de la marca desde el principio.

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